Se confecciona un segundo provisional con las referencias obtenidas del anterior, (Fig. 9) que son complemento a la información inicial. El nuevo puente se fabrica como si fuera el definitivo, (Fig.10) que pueda durar cierto tiempo en boca sin que se sienta incómodo el portador, así se puede valorar forma y tono, incluso si hay que hacer algún pequeño retoque, todo antes de realizar la prótesis definitiva. (Fig.11-12) Cuando todos los aspectos se han concretado y todo está conforme, se procede a la construcción de la prótesis definitiva, tomando una impresión de la situación y forma conseguida como definitiva, este modelo es el que servirá en todo momento de guía y control durante el proceso, de inicio a fin del tratamiento. (Fig.13-14)
El encerado de diagnóstico, es el principio del camino, dirigido a confeccionar una prótesis provisional lo más parecida posible a la futura situación definitiva, su
función es evitar los retoques desagradables a la hora del cementado, con el paciente sentado en el gabinete y con cara de sorprendido, que son tan habituales cuando no se hace una planificación de este tipo; también son motivo de que unas cerámicas de aspecto natural, (Fig.15) adquieran un aspecto mortecino después de los retoques por haber eliminado con la fresa, los matices tonales internos, incluidos durante la confección del definitivo en el laboratorio, anulando todos los esfuerzos y tiempo empleado por el técnico. (Fig.16)