La finalidad de este artículo es identificar cuáles son los principales riesgos para la salud
del operador en la clínica y en el laboratorio y qué hacer para reducirlos
LOS RIESGOS
El ambiente de trabajo presenta características de riesgo para la salud derivantes de las
condiciones de los locales en los que se desenvuelve la actividad laboral y el tipo de labor
efectuada.
En el sector del laboratorio dental, vienen realizadas, normalmente, numerosas actividades,
que conllevan el empleo de una gran variedad de materiales e instrumentos de trabajo,
desde la fusión de los materiales hasta su acabado, desde el modelado, a la preparación
de los modelos, el colado de los metales fundidos, al uso de instrumentos abrasivos, a
la producción de revestimientos en porcelana, al acabado y pulido de los trabajos. Las
maquinarias, instrumental y equipo empleados para estas actividades van desde los hornos
para la fusión, a los aparatos para la preparación de yesos, las centrifugas para el colado,
a los hornos de porcelana, a diferentes instrumentos fijos y móviles para el acabado, como
las turbinas, el micro motor, las fresas, etc. Los materiales empleados varían desde metales
nobles y no nobles, a materiales para la preparación de modelos refractarios, los yesos, los
acrílicos y las ceras para el modelado, la cerámica y los materiales abrasivos.
Analizando las diferentes situaciones del
trabajo del Protesista Dental, tomando
en cuenta el tipo de instrumentos y
materiales empleados, se pueden
evidenciar diferentes situaciones de riesgo para la
salud, respecto a las cuales sería oportuno adoptar
particulares medidas de seguridad.
Algunos riesgos son ligados a la exposición
de sustancias químicas que se liberan durante la
elaboración, otras están ligadas a la exposición
de agentes físicos como las vibraciones, los
ruidos, o la presencia de un microclima poco apto
(en particular cuando se habla de temperatura
y humedad) en los locales de laboratorio, otros
riesgos están relacionados a las posturas de
trabajo, la iluminación, y por último no va olvidado
el riesgo infectivo.
Exposición a compuestos químicos
Metales: La valoración de materiales dentales conlleva a la exposición de polvos metálicos derivantes de metales nobles (que contienen oro), generalmente usados para la producción de los elementos dentales (eventualmente cubiertos por porcelana o resina) o de metales "Base" (que no contienen oro), empleados para la construcción de esqueletos de metal para removible. Estos polvos derivan también de los metales de las fresas o de los silicatos de aluminio empleados para el pulido y alto brillo de los trabajos. En particular, de la fusión y acabado de los metales no nobles, hay liberación de sustancias como el cromo, níquel y cobalto, mientras de la fusión y acabado de los metales nobles se libera oro, plata, paladio, platino y cadmio.
| Abrasivos | Óxidos de Al, Fe, Sn, Cr Carburos de Si, Silicatos de Al, Co, Mg, Fe, Zr
Metales duros |
| Porcelanas | Feldespáticas Sílice Alúmina Matriz de vidrio Óxidos metálicos |
Revestimientos Refractarios | Sílice, Cristobalita, Cuarzo, Óxidos de Magnesio Grafito y Asbesto |
Exposiciones repetidas a cobalto y berilio
pueden causar daños al aparato respiratorio,
mientras el cadmio es causa de lesiones a
nivel renal. El cromo, níquel, cobalto, berilio
y platino pueden causar además irritaciones
de tipo alérgico, con toda seguridad se
puede afirmar que el cromo es un material
cancerígeno, por lo que se no se recomienda
su empleo.
Se sospecha que pueden tener esta
naturaleza también el níquel y el berilio. El
riesgo de alergias o neoplasias no se tiene
que pasar por alto, para el Técnico Protesista
Dental, porque este tipo de patologías
pueden manifestarse, teóricamente, también
después de la exposición a diminutas
concentraciones de estas sustancias, como
aquellas que se pueden encontrar en un
laboratorio dental.

Utilizar diferentes materiales puede conllevar a una
significativa exposición a polvos no metálicos, que pueden
causar daños a cargo del aparato respiratorio, que
van desde simples fenómenos irritativos a patologías
crónicas complicadas y graves como la neumoconiosis,
ocasionadas por la exposición a polvos de sílice (silicosis).
en la tabla que se muestra anteriormente están citadas las
sustancias que pueden tener efectos irritantes o provocar
neumoconiosis y se indica su proveniencia.
Exposición a agentes físicos Ruido
La exposición a fuentes de ruido es para la técnica
dental, discontinua, limitada a las operaciones de
acabado por medio de turbinas, motores, etc. Los
ruidos generados por este tipo de operaciones son
particularmente intensos en el ámbito de las altas
frecuencias y de los ultrasonidos. Otra fuente de ruido
esta representada por los aparatos de aspiración.

El sonido puede ocasionar daños a expensas de otros órganos y sistemas,
como el nervioso (ansia, cansancio precoz, nerviosismo) al aparato
circulatorio (hipertensión arterial, taquicardia) y digestivo (nauseas,
gastritis).
La exposición a fuentes de ruido puede causar
daños al oído, (que van desde una reducción
temporal de la capacidad auditiva a
formas de sordera permanentes),
sobretodo si es prolongada en el
tiempo y de intensidad particularmente
elevada.
El técnico dental al emplear este tipo
de maquinarias, se somete a
niveles de ruido elevados, en
promedio de 80-90 dB con
picos superiores a los 100
dB. Estos valores son
superiores a los límites
de ruido recomendados
para actividades de
8 horas diarias (no se
deberían de rebasar
los 85 dB). Sólo la
discontinuidad en su
empleo consiente al
protesista de evitar daños
por ruidos sin la necesidad
de precauciones como el uso
de auriculares insonorizados.
Ya que los rumores generados por los instrumentos citados
alcanzan intensidades particularmente elevadas en el ámbito de
las frecuencias más altas y de los ultrasonidos (más de 16.000
Hz ) con puntas de ruido de 115-120 dB, se podría verificar una
sordera selectiva por los rumores agudos (es decir a una frecuencia
más elevada).
Por los daños extra auditivos, tratándose de complejas interacciones entre ambiente-ruido e individuo, los efectos del ruido se suman a
menudo a otros efectos colegados a la actividad laboral; ¿cuáles?, los ritmos de trabajo y el microclima, que favorecen una situación de estrés
prolongado, con trastornos funcionales a cargo de diferentes aparatos.