Hombro de porcelana: También conocido como hombro libre.
Mejora notablemente la estética en tratamientos que implique
cualquier prótesis fija de porcelana sobre metal.
Sin embargo, no todas las preparaciones son aptas para recibir este
recurso, el hombro de porcelana es un proceso elaborado y complejo.
Para que el acabado en porcelana
sea realmente efectivo, el margen
de la preparación debe tener
como mínimo 1mm. de espesor
fotos 1 y 2, es decir, que una
fresa de ese diámetro se apoye totalmente
sobre el tallado, no se puede confeccionar
un hombro de porcelana con un espacio inferior,
porque al no tener la suficiente masa
de porcelana, no se disimula bien el metal,
impulsando la transparencia de la estructura
metálica que hay debajo, emitiendo un tono
gris oscuro hacia el exterior imposible de
disimular, si la base es menor a 1 mm. es
preferible acabar el caso en metal, eludiendo
ese efecto grisáceo desagradable.
La porcelana es rígida, es decir que no tiene
el módulo de elasticidad que tiene el metal,
por lo que en el lugar donde se va a elaborar
un hombro de porcelana, no pueden existir
huecos, ni depresiones, ni retenciones, lo
más interesante sería pulir esa zona después
del tallado, la preparación en forma de
chanfer o chaflán profundo resulta ser la más
recomendada para obtener un ajuste y una
estética excelente; el tallado del diente ha
de ser paralelo, o con una angulación de 2 a
4 grados, foto 3.
Cualquier espacio, oquedad o concavidad entre
el muñón natural y el metal de la estructura,
aunque se rellene de cemento, también tiene una influencia indeseable, emite un
tono opaco, por lo que el metal necesita
ajustar perfectamente en la zona donde se
inicia el margen de porcelana, para que no
haya filtración de ningún material.
Existen dos tipos de hombro de porcelana, el
hombro vestibular, que es el que toma una
parte de interproximal mesial corre a través
del vestíbulo de la pieza y acaba en la mitad
distal, foto 4 es el tipo más usado; de otro
lado se encuentra el hombro circular, foto 5,
que rodea toda la corona en los 360 º asentándola
en una base de porcelana, la gran dificultad de esta técnica no es hacer
una corona o varias coronas independientes,
el gran problema se encuentra en dotar a
un puente de un tramo largo de hombros de
cerámica, tanto vestibulares como circulares,
las dos versiones son de extrema dificultad
cuando el protésico se encuentra frente a un
caso con más de dos pilares, foto 6.
A continuación se detala la aplicación paso a paso de las masas.
En primer lugar es necesario acondicionar
el muñón de yeso, se le aplica una laca
que funciona como tapa poros por toda la
superficie, lo cual se hace para que el yeso
no absorba el líquido de modelar durante el
proceso de elaboración, es importante que
el acondicionador no se deje muy grueso, ni
haga película, foto 7.
Una vez que se han evaporado los restos
de laca y el troquel está seco se le aplica el
separador. El separador es especial, debe
quemarse en el horno sin dejar residuos, ni
contaminar la porcelana, toda contaminación
en el proceso se convierte en micro porosidad
o en una apariencia grisácea.
En la primera fase se toma el tono del hombro
predeterminado y se le añade el polvo
fluorescente (si se dispone de él, no todas las
empresas lo tienen) en una proporción máxima
de un 50%, todo dependerá del color del
muñón subyacente, cuanta más luminosidad
se necesite mayor cantidad de fluorescente.
La combinación se mezcla con un líquido
especial, este detalle es importante, no sirve
cualquier líquido de modelar, el líquido para
hombros tarda poco tiempo en secar. Es decir
seca más rápido.
Cuando se ha evaporado endurece la masa
de hombro para que sea más fácil retirar del
modelo, algunos llegan a endurecer tanto
como yeso fraguado.
Cuando se mezcla, la consistencia es cremosa
y fluida y por último, se adhiere menos al
muñón de yeso, cualidades absolutamente
necesarias para confeccionar un buen hombro.
Una vez mezclado debe tener una consistencia
cremosa algo espesa, para que se pueda
tomar una buena cantidad con la punta del
pincel, o con espátula si se desea.
Cuando se maneja una cantidad grande, se
evita la inclusión de burbujas de aire atrapadas
durante el mezclado. Se aplica al modelo
remontando hasta unos 3mm. de altura del
margen, después se comprime fuerte con un
pañuelo de papel.
Tras esta operación se observa que el volumen
de la masa aplicada se ha reducido, por
lo que se repite la operación hasta que tenga
el volumen de material deseado, con aspecto
de prominencia. Foto 8
Después con la espátula se vibra para compactar
el material.
Todo el proceso se efectúa sobre el modelo
maestro, (no se puede trabajar fuera de él y
menos aún cuando se trata de un puente).