7, 8 y 9 de agosto del 2009 Les contaré...
Mi llegada a Alta Técnica
Dental fue de la noche a la mañana, me
siento como en casa, todos aquí son
como si formaran parte de una familia.
Debo de confesarles que esta experiencia
forma parte de una nueva etapa en
mi vida ya que tiene muy poco tiempo de
que concluí mis estudios universitarios.
De hecho es muy gracioso, pues un día
antes de la entrega de mi trabajo final
para la clase de diseño y publicidad (el
cual se trataba de una campaña publicitaria
en la que todavía nos faltaba pulir
algunos detalles), recibí la llamada de
un gran amigo en la cual me invitaba a
ser parte de un equipo en vísperas de
un congreso y que requería apoyo en el
área de diseño, la verdad… la idea me
encantó.
Sin pensarlo más, acepté la invitación y
ese día decidí cambiar el rumbo de mi
vida. Por supuesto que esa noche no
dormí por terminar dicho trabajo que tenía
pendiente.
Es muy importante estar conscientes de
que las decisiones que tomamos en el
momento justo son las que nos permiten
dar nuevos aires a nuestra vida. Si
yo, conforme con el momento, hubiera
decidido quedarme en una zona confortable
y decir que no podía ser parte de
ese equipo, por el hecho de tener mucho
trabajo, no estaría en este momento platicándoles
sobre este acontecimiento y
me hubiera quedado estancado.
¡Pregúntenme ahora! ¡estoy dentro! con
una jefa excepcional (quien es un gran
ser humano) junto a un equipo de trabajo
que ahora considero parte de mi vida
profesional y personal.
Ahora les platicaré toda mi anécdota
dentro de este gran proyecto que fue el
8º Congreso Internacional De Técnicos
Para Técnicos 2009.
El día miércoles recibí la llamada para
participar dentro del proyecto, el día jueves
entregué mi proyecto final para la escuela
y el día viernes comencé a laborar
en Alta Técnica Dental.
Cuando entré no asimilaba la magnitud
de esta revista, simplemente entré como
cualquier persona en su primer día de
trabajo; algo nervioso (claro), con ganas
de trabajar y presenciaba todo el movimiento.
Aún así mi mente no concebía
la magnitud de lo que estaba pasando,
además no podía creer que ya estuviera
dentro de un proyecto laboral.
Sucedió algo muy gracioso, en cada una
de las tareas que se me asignaban buscaba
a alguno de mis compañeros con
más experiencia para que lo revisara,
como si todavía estuviera en la universidad;
en una ocasión le pregunté a mi jefa
sobre qué le parecía cierta idea nueva,
proponiéndole algo nuevo sobre el diseño
en unos gafetes, a lo cual ella me respondió:
“–haz lo que a ti te guste y lo que
decidas está bien–”. La verdad es que
no asimilé la idea de lo que me dijo en el
momento, sino que fue un par de horas
después que me di cuenta que para eso
me había contratado y que ya no estaba
en la escuela, ya no tenía maestro que
me indicara qué es lo correcto o me corrigiera.
Así que era yo quien decidiría el
curso que tomaría el diseño de ahora en
adelante…
Así transcurrieron varios días antes del
congreso y aún así seguía sin medir la
magnitud de dónde me encontraba,
para quién y con quién trabajaba.
No fue hasta un día antes del congreso
que tuve la oportunidad de ir al Centro
Médico Siglo XXI, la sede del congreso,
y ahí fue donde me di cuenta que ya no
era sólo un trabajo de la escuela, fue
donde por primera vez me sentí otro, al
ver que el esfuerzo, la dedicación y perseverancia
pueden cambiar el rumbo de
mi vida.
Al entrar al lugar observé un mundo distinto
al acostumbrado; una multitud de
gente entregada a su profesión, cuidando
cada detalle en la decoración de sus
stands, ahí sentí un poco de nervios por
todas las funciones que debía realizar
pero no existía nada que me detuviera,
así que decidí comenzar y formar parte
de ese gran evento que la verdad superó
mis expectativas.
Por fin llegó el día del congreso, eran las
8:00 de la mañana y la gente comenzaba
a formarse en el área de registro, los
expositores afinaban los últimos detalles
para la hora de la inauguración, la gente
de Alta Técnica Dental no paraba, seguía
transcurriendo el tiempo y una hora me
parecía como 10 minutos.
El Centro Médico Siglo XXI parecía un
lugar lleno de alegría y frescura, un lugar
donde todas las culturas de nuestro
País se fundían con un solo propósito.
De igual forma recibíamos a nuestros
hermanos y colegas protesistas de distintos
países, con las manos abiertas a
culturas fuera de nuestras fronteras en
busca del mismo objetivo: aprender y
compartir.
Un espacio lleno de experiencias, historias
e innovación en el campo de la prótesis
dental. Empresas dentales, ofertas
de productos, mesas clínicas, conferencias,
técnicos y claro, mucha gente que
vivió por primera vez lo increíble del
evento, que al igual que yo quedó deslumbrada
por el espíritu de convivencia
y fraternidad entre cada uno de estos artistas
de la prótesis.
Para mí fue totalmente nuevo y digno de
admirar el hecho de ver a tanta gente
dedicando todo una vida a su profesión,
compartiendo con sus colegas experiencias
y creando momentos inolvidables
para cada uno de los que estábamos
allí.
Por si eso fuera poco momentos increíbles
seguían apareciendo y me asombraba
más y más, en fin, vayamos por
partes.
En el primer día del congreso la inauguración
fue algo emotivo; ingresar al
auditorio principal y ver todos esos rostros
a la espera de que todo este suceso
se desencadenara. Con tono enérgico y
cordial se presenta Jorge Argüello, quien
desde las primeras palabras empieza
a despertar un ambiente que desborda
energía, dando comienzo así el 8º Congreso
Internacional de Técnicos para
Técnicos 2009, Elementos. Entre frase
y frase en mi corazón se grababa: “todos
somos adictos al diente”, esa realmente
me impactó.
Pero también habló sobre el ímpetu que
ponemos para desarrollarnos en lo que
más amamos en la vida, en la dedicación
a esta profesión.
Después de eso se apagaron las luces y
el auditorio quedó en silencio, solo pasaron
unos segundos cuando el lugar
se pintó de color azul y comenzaron a
proyectar imágenes que nos mostraban
la ciudad en movimiento, gente común
y corriente sobreviviendo y olvidando
algo muy importante, olvidando creer
en lo importante… poco a poco se aleja
de la ciudad hasta convertirse en una
gran mancha de concreto. Conforme se
fue alejando íbamos descubriendo que
vivimos en un solo lugar al que estamos
dejando a un lado… el planeta Tierra,
rodeados de un universo inmenso donde
no sabemos nada de él pero sí mucho de
nosotros. El fondo musical de este video
fue interpretado al piano por Eduardo Viñuela quien también es parte
esencial del equipo y compositor reconocido
a nivel internacional, tocando
hasta lo más profundo de nuestros sentimientos
en cada nota.
Regresado a la Tierra viajamos entre nubes
como halcones sobrevolando una
gran montaña postrada majestuosamente
cubierta con nieve y un verde que
conmueve hasta los ojos del alma, de repente
nos encontramos sumergidos dentro
del océano, viendo cómo los rayos del
sol entran y se funden con el agua del
mar, observando seres vivos conviviendo
en nuestro entorno, maravillados con el
crecimiento de las plantas y al final de
todo eso preguntándonos... ¿dónde queda
ese mundo?.
Al final del video nos dimos cuenta que
todos estamos hechos de la misma materia
y que tenemos, mejor aún, gozamos
de los mismos privilegios que cualquier
ser vivo en este mundo, pues estamos
formados por los cuatro elementos, el
origen: Agua, Fuego, Tierra y Aire.
Ese fue el tema de este congreso: “Elementos”,
como ustedes recordarán y lo
que es un hecho es que desde la inauguración
pudimos percibir esa esencia del
ser humano.

Click en la imagen para ver el video de Inauguración.
El día transcurrió, la gente caminaba
por los pasillos de la Unidad de Congresos
visitando los stands comerciales,
las sonrisas no faltaban, amigos
que se encontraban, tal vez no se
veían desde el congreso del año pasado
o fueron compañeros en algún
curso o tal vez estudiaron juntos en la
universidad... qué sé yo, lo que sí sabía
era que el ambiente era mejor de lo
que esperaba.
Las conferencias fueron muy buenas,
(según escuché en muchos comentarios
de los asistentes) los auditorios
parecían tapetes de gente sentada
hasta en los escalones de los auditorios.
Algunas con múltiples sorpresas,
rompiendo esquemas en cuestión de
una conferencia común ya que el conferencista
interactuaba con los asistentes
al grado de formar un vínculo
mas allá de una exposición, simplemente
era una charla entre amigos,
algunos hasta ofrecieron regalos a sus
oyentes, etc.
Tuve la oportunidad de asistir a la cena
de gala donde los conferencistas, patrocinadores,
organizadores y amigos
convivieron disfrutando de una deliciosa
cena acompañados de grandes
personas entre ellas: Rosita, Alma y los Jorges
Argüello y todo el equipo de Alta Técnica
Dental, y fue donde me di cuenta del porqué
el evento era tan bueno; claro! Si había
sido creado por un equipo de trabajo unido,
con un ambiente que te hacía sentir como
en casa y además te hacía formar parte de
ellos de inmediato.
Así transcurrieron los últimos dos días del
congreso, los rostros de satisfacción de la
gente era notable, los amigos no se hicieron
esperar, se veían por cualquier lado, en verdad
se generó un ambiente inigualable.
Llegó el día de la clausura y toda la gente se
reunió nuevamente en el auditorio principal
que acogió a más de 1200 personas para
ver la ceremonia de clausura, participar
en el concurso de conocimientos,en la rifa
del auto y escuchar un excelente grupo de
amigos y técnicos dentales tocando música
para sus amigos, ese fue el broche de oro
para terminar este gran evento.
Al ver tan excelente organización, conferencistas
y casas comerciales de lujo trabajando
todos unidos mi estima se levantó hasta
las nubes, para el próximo año no importa
qué pase, así vuelva la influenza, llueva o
relampaguee yo regresaré con más ganas
que este año para encontrarme con amistades que hoy en día frecuento y a los que he
considerado grandes amigos aunque estemos
lejos sé que el próximo año los volveré
a ver, incluso espero generar las circunstancias
para verlos antes. Lo que sí es un hecho
es de que ¡Sí se puede!.
Gracias al equipo de Alta Técnica Dental por
hacer del Congreso Internacional de Técnicos
para Técnicos un evento único y gracias
a los más de 3000 asistentes por acudir al
llamado.
Su amigo
Carlos Alberto Montiel Guevara,
Diseñador Gráfico.